Por primera vez desde 2008, la intención de voto del Frente Amplió cayó debajo de 40%; crece fuerte Lacalle Pou

Por Nelson Fernández

 

MONTEVIDEO.- La izquierda uruguaya comienza una semana de debates internos con la misión de encontrar un punto de quiebre en la tendencias de opinión pública que marcan el riesgo de una derrota electoral en noviembre, lo que era impensable poco tiempo atrás.

El Frente Amplio (FA), que lleva una década en el gobierno, estaba convencido de que con la candidatura del ex presidente Tabaré Vázquez tenía asegurada la victoria sin necesidad de ballottage y con la mayoría parlamentaria en ambas cámaras legislativas.

Un año atrás, la preocupación de los frenteamplistas estaba en las dudas que había dejado Vázquez sobre su participación en los comicios, pero una vez que en agosto de 2013 confirmó que iría por una segunda presidencia, la coalición celebró por anticipado.

Todo cambió cuando un candidato que no estaba en los papeles, el diputado Luis Lacalle Pou, ganó de atrás la interna del Partido Nacional (PN) en junio y siguió creciendo hasta convertirse en un serio postulante a la presidencia.

«En esta elección nos habíamos colado, no estábamos en los planes de nadie y nos colamos en la interna del PN con fuerte poder de acción y no de reacción. Si seguimos así nos colamos en el gobierno», dijo Lacalle Pou a LA NACION, sobre su impulso, que ha sorprendido a correligionarios y adversarios.

El candidato desafiante, hijo del ex presidente Luis Lacalle de Herrera (1990-5), denominó a su campaña «por la positiva», algo que fue cuestionado incluso dentro de «los blancos» que reclamaban una oposición con más crítica al gobierno.

«El que va primero, que es el gobierno, frenó la defensa de lo que hizo en su gestión, para atacar al que va segundo, y eso es de reacción. Pero el que va segundo no lo ataca y habla de lo que va a hacer. Nunca perdimos la capacidad de iniciativa», explicó Lacalle Pou.

Un estudio de opinión pública que en las últimas horas recibió la máxima dirigencia del FA muestra no sólo un deterioro inédito de su intención de voto, sino que entre los indecisos no aparecen muchos tentados a votar a la izquierda.

«Yo creo que viene bien un sacudón para que todo el mundo tome conciencia de la fuerza que tiene que tomar la campaña y el protagonismo que cada uno de los frenteamplistas tiene que asumir para asegurar el triunfo en la primera vuelta», dijo este fin de semana el candidato a vicepresidente, Raúl Sendic, que se convirtió en la cara de la renovación de la izquierda.

Vázquez, que en marzo de 2010 se retiró de la presidencia con la aprobación más alta que tuvo un jefe de Estado en este país, 75%, desestimó los sondeos, y en su gira por el interior dijo este fin de semana: «La mejor encuesta va a ser el 26 de octubre».

Pero el dirigente de izquierda Esteban Valenti, que en la elección de 2004 fue asesor de comunicación de Vázquez, expresó alarma: «Estamos a más de 70 días y tenemos que mirar la realidad de frente. No estoy hablando de mayoría parlamentaria, estoy hablando de perder el gobierno».

El FA cayó de 42% en julio a 39% en agosto, mientras que el opositor PN creció de 27% a 30% y el Partido Colorado (PC) se mantiene en 13%, según la encuesta de Equipos Mori. El politólogo responsable del trabajo, Ignacio Zuasnabar, dijo a LA NACION que «es la primera vez desde 2008 que el FA tiene una intención de voto menor al 40%» y «también es la primera vez que el PN alcanza un 30%».

En el FA procuran cambiar la campaña, pero admiten que hay mucho cortocircuito interno. Mientras, analizan cómo un diputado de 41 años, al que caricaturizan por su condición de hijo de familia «pituca» y con gustos como el surf, logra captar el voto popular.

Para él la explicación es sencilla: «No es que Lacalle Pou fue hacia la gente ni que la gente haya ido hacia Lacalle Pou; estábamos caminando hacia el mismo lugar».

LAS ÚLTIMAS ENCUESTAS

39%

Tabaré Vázquez

Frente Amplio

30%

Luis Lacalle Pou

Partido Nacional

13%

Pedro Bordaberry

Partido Colorado